Una breve historia de mujeres trabajadoras

A pesar de que las mujeres hemos logrado ser reconocidas en los lugares de trabajo en los últimos años, seguimos teniendo mucho trabajo y progreso por hacer. De hecho, al menos en los primeros años de la historia laboral de la mujer se veían como empleadas más baratas y explotables. Esto ha ido evolucionando con el paso de los años, pero es nuestro papel como mujeres trabajadoras del siglo XXI es el de erradicar esta creencia de nuestro ADN de trabajo.

 

A continuación una breve historia de las mujeres trabajadoras:

 

Siglo XIX y principios del XX.

 

Como es de esperarse las mujeres comenzaron a trabajar en el mundo moderno, como empleadas de servicios domésticos; pues ya tenían experiencia en el área del hogar. Sin embargo, en estas épocas significaba un trabajo duro y largo bajo condiciones muy pobres y maltrato de los “dueños”. Es por eso que las mujeres con necesidades económicas comenzaron a buscar trabajos en fábricas, tiendas y oficinas; aunque ganaban mucho menos de la mitad por el mismo trabajo que hacían los hombres.

 

Poco a poco las mujeres comenzaron a trabajar como enfermeras y maestras, sin embargo, estos empleos se consideraban de bajo estatus y eran imposibles e mantener una vez que se casaban o aún peor cuando tenían hijos.

 

Primera Guerra Mundial.

 

Un parte aguas en la historia de las mujeres y el trabajo, pues muchas mujeres comenzaron a reemplazar a los hombres que estaban en el ejército. Sin embargo, al terminar la guerra las mujeres se vieron forzadas a renunciar y regresar a la cocina. Aunque muchas comenzaron a luchar por su derecho a trabajar, a votar y a ser reconocidas como personas ante la ley.

 

1950 a la actualidad.

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX surgió una expansión económica y un crecimiento en la demanda de bienes, servicios de salud y de educación. Se empezaron a crear nuevos productos y servicios y con ellos la necesidad de producirlos, publicitarlos, entregarlos, etc. Aquí es donde surgen nuevas oportunidades para las mujeres y la oportunidad de satisfacer el deseo de contribuir a el ingreso familiar. Estos números han ido incrementando y hoy en día el 47% de la fuerza de trabajo de países primermundistas se conforma por mujeres.

Entrevista con Paola Tabachnik, fundadora de Co-Madre

¿Qué es para ti ser una emprendedora?

Ser emprendedora significa poner tus ideas en practica. Tener un negocio propio y hacer todo lo posible porque salga adelante lo cual lleva a muchos sacrificios, a veces significa no dormir, trabajar a todas horas etc.

¿Cuál ha sido el reto más importante de ser mamá y trabajar?

Manejar la culpa, como mamá siempre sientes que puedes dar más o que no estás dando suficiente y trabajando hay que hacer sacrificios a veces que vienen con mucha culpa.

¿Cómo nace la idea de Co-Madre?

Co-Madre nace a partir de que mi bebé cumplió 6 meses y ya no podía trabajar ni concentrarme en mi casa. Es una edad en donde tienes que estar muy al pendiente de lo que hace tu bebé todo el tiempo y ya no podía trabajar de la misma manera, por lo que se me ocurrió rentar un espacio en donde incluiría una área especifica para niños, junto a mi área de trabajo. Así los bebés estarían con el cuidado de una pedagoga mientras las mamás trabajamos y no tenemos que sacrificar en tiempo con nuestros hijos.

¿Por qué crees que es importante seguir trabajando después de ser mama?

No solo trabajar, tener tiempo para ti y para tener un desarrollo propio es fundamental para sentirte bien contigo misma. El objetivo es darle a tus hijos la mejor mamá posible y solo si te sientes bien contigo misma vas a poder lograrlo.

¿Alguna vez te has querido rendir y dejar tu trabajo?

Si, cuando Bernardo tenia 3 meses cerré mi empresa, deje a 3 personas sin trabajo y tiré la toalla. No podía con la presión, el cansancio, no dormir y ser mi mejor versión de mamá. Solo dure 3 semanas sin trabajar jajaja.

¿Qué es más difícil ser mama o ser profesionista?

Ser mamá definitivamente, ser un buen ejemplo, saber poner limites y enseñarle a nuevas personitas y ser buenas, empáticas y respetar al mundo; creo que no hay nada más difícil que eso, aún más que no hay una receta para lograrlo.

¿A quién admiras o es tu ejemplo a seguir y porque?

A mi mamá, ella empezó a trabajar por necesidad pero luego nos enseñó, a mi y a mis hermanos, a ser balanceados, constantes y a que todo lo puedes hacer si te organizas. Para mi es la mejor mamá del mundo.

Ahora que eres mama, esposa, emprendedora, dueña de perro, ama de casa etc… ¿Quién es Paola?

Uff no se… podría decir que soy una mujer muy inquieta que cree que puede hacer todo y no le da miedo lo que piensen de ella o equivocarse, menos en ser mamá jaja ahí si no me quiero equivocar, aunque se que sin duda va a pasar.

Si pudieras darle un consejo a todas las mujeres del mundo… ¿Qué les dirías?

Hay que vivir sin miedo y dejar de auto-ponernos limites imaginarios, todas podemos hacer lo que nos proponemos. Hay que escoger bien a nuestros compañeros de vida y saber buscar apoyo cuando lo necesitamos.

Smashing Minds para Co-Madre

Smashing Minds se dedica a educar a individuos, organizaciones y a la sociedad en general sobre la diversidad de pensamiento a través de diferentes programas como el que presentan en Co-Madre.

 

El método consiste en desafiar a la gente a interrumpir y replantearse viejos hábitos, rutinas y, sobre todo, formas de pensar para desarrollar una mentalidad inclusive que nos permita analizar la vida y contemplarla desde diferentes perspectivas.

 

El objetivo es pensar diferente, llegar a cada quien en lo individual para logara un cambio significativo en la sociedad. Smashing Minds cree en el importante valor de la diversidad y en el beneficio del complemento de las mentes y experiencias de cada individuo.

 

Al incorporar la diversidad de pensamiento en nuestras vidas, seremos capaces de romper estereotipos, eliminar prejuicios, adaptar diferentes perspectivas, tener acceso a nuevas oportunidades, evitar la ansiedad y frustraciones sociales y fortalecer nuestro yo interno.

 

Lograr que las personas se concienticen sobre la importancia de incluir y aceptar la singularidad de cada persona, así como aceptar las características internas y externas de cada individuo, maximizará el potencial de cada quien afectando de manera positiva a nuestra sociedad.

Lo que NO significa ser feminista

Durante la historia y especialmente en los último años el término feminista ha comenzado a tener una connotación negativa en la sociedad. Esto no se debe a nada más y nada menos que una concepción errónea de lo que significa el feminismo.

 

Muchas veces es mejor entender lo que NO es un movimiento para conocer sus objetivos. El feminismo es la creencia de que todas las personas somos iguales; sin embargo, existen varias cosas que no concuerdan con el movimiento y tristemente se han asociado a los prejuicios sobre el feminismo moderno.

 

Ser feminista NO significa que odiamos a los hombres.

Comenzamos con este punto para dejarlo claro de una vez por todas, el feminismo no pretende demonizar a los hombres. Las feministas tenemos aliados hombres, sí existen hombres feministas. El feminismo trata la equidad de género, no se trata de anteponer la mujer al hombre.

 

Ser feminista NO significa ser la víctima.

Las feministas no pretenden victimizarse para lograr el objetivo de equidad de género. El feminismo trata de educar y sacar a la luz las injusticias que se viven en un mundo que se rige por valores paternalistas.

 

Ser feminista NO significa destruir los valores familiares tradicionales.

Al contrario de las creencias populares, las feministas no están en contra de los valores familiares tradicionales de parejas heterosexuales. El feminismo pretende asegurarse de que todos los miembros familiares, sin importar su género, tengan acceso a los mismos derechos fundamentales. El feminismo trata de ser inclusivo y no está peleado con las mamás que se quedan en casa a cuidar a los hijos… al contrario las respeta.

 

Ser feminista NO significa dejarse de depilar.

No existe un mandato feminista oficial que dicta que debes dejar de rasurarte o depilarte para ser parte del movimiento. ¿Cómo puede ser que haya gente que siga creyendo esto? Es un hecho que puedes elegir dejar de hacerlo o puedes seguir haciéndolo. El feminismo recibe a todos con los brazos abiertos.

Co-Madre, una comunidad para las mujeres trabajadoras

Comadre es un término que surge del latín commater o “cum matre”, que se traduce al español como “con la madre”. Así es como antiguamente se le decía a la madrina de bautizo de un bebé. Sin embargo el término ha evolucionado en la modernidad y se utiliza para denominar a una amiga o mujer a la cual le tenemos cariño, respeto y confianza.

 

A partir de estos valores se crea Co-Madre. Una comunidad que surge a partir de la necesidad de que las mujeres tengamos un espacio en la modernidad para desarrollarnos en todos los ámbitos. Un lugar en donde podamos crecer profesionalmente y personalmente sin tener que sacrificar lo más importante y valioso para nosotras: el tiempo con nuestros hijos.

 

Co-Madre está diseñado para sacar la mejor versión de cada mujer; permitiéndonos llevar una vida equilibrada. Sabemos que el desarrollo profesional de las mujeres implica muchos retos y obstáculos, es por eso que creamos una comunidad de emprendedoras listas para enfrentarse a todo lo que se les presente.

 

En Co-Madre pretendemos cubrir todas las necesidades de la mujer moderna para que ella pueda lograr sus objetivos laborales, personales y maternales. Contamos con servicios diseñados para facilitarte la vida como mani/pedi, secado exprés, biblioteca, salsa de juntas, ludoteca con una psicóloga especializada en desarrollo infantil y mucho más.

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