¿De verdad somos más competitivas entre mujeres?

Lili Marlen

El otro día platicando con un par de amigas tocamos un tema en el que las tres estuvimos de acuerdo: las mujeres somos más competitivas entre nosotras, no es que me enorgullezca de eso (aclaro), pero hasta existen teorías al respecto. 

Le voy a cambiar el nombre (para no crear rencillas), pero no cambio la historia, y acá va: hace algunos años una exjefa, a quien llamaremos Ana, me contrató como su mano derecha. Al principio todo iba bien, pero en cuanto se dio cuenta de que tenía más experiencia que ella en ciertos temas, comenzó a limitarme en mis funciones.

A los pocos meses recibí una propuesta, un proyecto freelance que me tomaría algunas horas al día. Hablé con Ana para ajustar horarios, pero me respondió que le incomodaba que tuviera un empleo adicional, y no por cuestiones de logística o conflicto de intereses, sino porque ganaría más dinero. Ahí terminó nuestra relación laboral.

Según Emily V. Gordon, del New York Times, las mujeres competimos entre nosotras, nos restamos autoridad y nos debilitamos. “Para muchas mujeres es normal sentir que tienen que protegerse de otras mujeres y eso es agotador”, dice la escritora, quien es autora de una columna de consejos. 

Conforme el estudio “¿Las mujeres usan la agresión indirecta como una estrategia de competencia intrasexual?”, realizado por The Royal Society, las mujeres (en general) somos propensas al uso de agresión indirecta que generalmente se dirige a otras mujeres. Este tipo de comportamiento incluye: críticas hacia la apariencia de un competidor, exclusión social y esparcimiento de rumores. 

La revista Muy Interesante también aborda este tema y afirma que el comportamiento competitivo de las mujeres tiene sus raíces en el pasado evolutivo de los seres humanos, cuando la mujer no podía correr el riesgo de lesiones porque debía procrear y cuidar bebés, y entonces, en lugar de la lucha física, empleó la exclusión social. Para esta afirmación el medio de comunicación se basa en un estudio de la Universidad de Durham

Podríamos escribir un par de párrafos más explicando esta teoría, pero mejor abordemos algo que también nos interesa, y eso es: crear comunidad entre nosotras.

Platicamos con la psicóloga Diamanda Carrasco quien nos recomendó acciones para generar alianzas y buenas relaciones con otras mujeres

Primero hay que evitar normalizar comentarios denigrantes hacia otras mujeres. “La violencia y el acoso no se deben justificar”, dice la especialista. Además de respetar las decisiones y puntos de vista de las demás y  evitar prejuicios. “Es mejor si nos apoyamos y realizamos comentarios con cumplidos sinceros”, afirma.

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