La evolución del co-working

1995: Se funda la C-base en Berlín, denominado un hackerspace. En 2002 hicieron el WiFi publico en estos espacios y promocionaban el acceso gratis a Internet. Los hackerspaces eran orientados hacia la comunidad; espacios en donde la gente se podía reunir a trabajar. Estos espacios podrían ser considerados los precursores de modelos de co-working.

 

1999: DeKoven lanzó la palabra co-working como un modo de identificar un método que facilitaría el trabajo colaborativo y citas de trabajo coordinadas por computadoras. Se dio cuenta que las personas y negocios estaban muy aisladas y existían demasiadas jerarquías como para “trabajar como iguales”. Este mismo año surgió el 42 West 24 en Nueva York, un espacio de trabajo desarrollado por una compañía de software con escritorios flexibles tanto para individuos como para equipos.

 

2002: Se abre el primer co-working en forma en Viena, llamado community center for entrepreneurs. Este mismo se extendió por Hutfabrik en 2004 y por Rochuspark en 2007. Estos espacios operaban bajo el mando de Konnex Communities, la primera red local de espacios co-working en el mundo.

 

2005: San Francisco abrió el primer co-working en Estados Unidos. Brad Nuerberg decidió hacer este proyecto como una respuesta a los centros de trabajo poco sociales y para contrarrestar la poca productividad laboral de trabajar desde casa. Esta asociación ofrece ocho escritorios por dos días a la semana, WiFi gratis, lugares para meditar y cerraba a las 5:45pm.

 

2006: Abre te Hat Factory como el primer espacio full time de co-working, uno de los primeros 30 espacios a nivel mundial; desde el 2012 este número se ha duplicado cada año. En ese mismo año se desarrollaron los “Jellies”, juntas ocasionales de grupos pequeños de personas que colaboran en una atmósfera informal; una oportunidad para intercambiar ideas.

 

2007: Por fin aparece co-working como un trend en Google. Este mismo año se empiezan a juntar conferencias mundiales de estos modelos en Berlín y se agrega la palabra y concepto a el buscador de Wikipedia.

2008-2010: Durante estas ediciones de SXSW explotó el fenómeno mundial de co-working y se crea el concepto de visa de co-working (un programa que permite que gente visite co-working spaces alrededor del mundo de manera gratuita). Para el final del 2010 existían más de 600 espacios co-working en América del Norte.

 

2013: Al principio de este año más de 100,000 personas a nivel mundial trabajaban en estos espacios, para julio se abrió el espació número 3,000. Ahora existían nueve redes de espacios co-working en cinco lugares diferentes como The Hub, NextSpace o Urban Space.

Beneficios de trabajar en un espacio co-working

Muchas veces lo que más nos emociona de ser emprendedoras es el no tener una oficina ni ataduras de horarios. Trabajar desde casa o llevar tu laptop por todos los cafés de la ciudad puede sonar a un sueño hecho realidad. Sin embargo, este estilo de vida muchas veces viene con retos y frustraciones difíciles de superar. Es por esto que florecen los espacios co-working en años recientes; el balance perfecto entre oficina e independencia, entre estructura y libertad.

A continuación los beneficios de trabajar en un espacio co-working:

Te vuelves más eficiente.

Un espacio estilo oficina crea un ambiente de energía y concentración entre los colegas. De acuerdo a estudios de la revista Forbes, las oficinas compartidas han logrado que el 64% de los emprendedores sean más productivos, que el 68% de ellos se sientan más enfocados y que el 90% de estas personas tengan más confianza en sí mismos. En los espacios co-working la gente está tan ocupada con proyectos que verdaderamente le apasionan, que contagian sus ganas de trabajar y salir adelante.

Networking, networking, networking.

El trabajar aislado coloca una barrera entre el negocio y la gente que potencialmente podría ayudar a que este florezca. Los espacios co-working reúnen a gente que cuenta con una gran variedad de habilidades y aptitudes. También podemos encontrarnos con personas con diferentes opiniones y maneras de resolver problemas. Finalmente se trata de una comunidad en donde todos buscan un beneficio en común.

Apoyo moral.

Si eres emprendedor, bien sabes que hay veces en donde dudas de ti mismo y de tu negocio. Pero rodearte de gente que está viviendo prácticamente lo mismo que tú y está experimentando el mismo tipo de riesgo puede ayudar mucho en estos momentos de incertidumbre.

Flexibilidad.

Si estás empezando a considerar que tu negocio se beneficiaría de una oficina, pronto te darás cuenta todo lo que esto implica. Un espacio co-working se encarga de pagar las cuentas de luz, internet y gas, de la renta, de recibir paquetes, etc. Además de que por lo regular puedes rentar el especio por periodos de tiempo mucho más flexibles.

Estructura.

Trabajar desde casa presenta una gama gigantesca de distracciones, es muy difícil ser eficiente con la T.V., las mascotas, la familia, la cocina, etc. Al lograr separar el trabajo de la casa obtienes mucha más estructura, tanto en tu vida como en el trabajo.

Combate la soledad.

Se dice que la vida de un emprendedor puede llegar a ser solitaria. Trabajar solo puede llegar a aislarte y llegar a tener un efecto negativo en la mente del emprendedor. Las interacciones de un lugar de trabajo son parte esencial de la vida diaria. Aunque en un espacio co-working cada quién está trabajando en su propio negocio, estarás rodeado de gente que piensa parecido a ti y con un estilo de vida que se empata con el tuyo.

 

 

 

 

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